La vitrina no es
la pantalla.

Las monturas nuevas se quedan fuera: cargarlas es un trámite y se salta. El programa de siempre es de otra tienda — farmacia, peluquería — y el par se acomoda como se puede. Esto es historial y stock para el mostrador: paciente, gafa, sucursal, en el laptop de la óptica.

Linux macOS

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Así se ve

Óptica Centro Miraflores
Rosa Huamán Vendedor
Nueva venta

Las monturas nuevas se quedan fuera

Cargarlas al sistema toma tanto que se salta el paso. El listado de la pantalla es más viejo que el cajón. Aquí la montura entra al catálogo y al stock de la sucursal, para venderla y buscarla como lo que hay de verdad.

Un POS de farmacia no entiende un par

Historial, graduación, montura y lunas no caben en un artículo genérico. El programa trata al paciente y al par como el trabajo de siempre — no como un campo extra ni una nota al costado.

Lo que vendes no cuadra con el cajón

El mostrador anota una cosa y el almacén ve otra. Dos laptops, dos listas. El servidor es la misma verdad: el par que registras sale del stock de esa sucursal.